Después de la última reforma de los años 90, en él se localiza el servicio médico, el «hogar del jubilado», la biblioteca, un bar y diversos locales para su uso por las diferentes asociaciones. La última modificación se realizó en el año 2004, transformando la antigua iglesia del convento en un amplio salón cultural, cuyo nombre «Salón D.Diego» hace referencia al fundador del Convento, y en donde se realizan todo tipo de actos culturales. Posee una capacidad de 166 butacas.
PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO Y ETNOLÓGICO
La ermita de Santa Bárbara está situada sobre un alto cabezo, desde donde se contempla una bella panorámica. La construcción actual fue acordada en 1686 con los canteros Juan Francisco Aguilar y Raimundo Calvo, y concluyó en 1689.
En 1875, con motivo de la instalación de una línea óptico-telegráfica desde Zaragoza a Morella, se instaló en esta ermita un torreón que cerraba su atrio original. Se fortificó con aspilleras y se abrió un foso que la circundaba.
Estos añadidos fueron eliminados en una nueva reforma realizada en 1972 a la vez que se construyó un pórtico nuevo de ladrillo.
En la actualidad, la Asociación de Amigos de la Ermita se cuida de mejorar y embellecer el entorno de este edificio.
Si quiere obtener más detalladamente información sobre la Ermita este es el enlace a su página web: www.amigosdelaermita.com
| AÑO | ACTIVIDAD |
| 2001 | Realización del primer calendario Valdealgorfano. |
| 2002 | Reparación de los portillos caídos. Instalación de cubre contenedor. Colocación de un panel informativo. Acuerdo para la recogida de basuras. Instalación del vallado de madera (Colabora OMEZYMA). |
| 2003 | Realización de mesas y bancos. Realización de barbacoa. Asfaltado de camino de acceso 1ª fase (Colabora la D.P.T.). |
| 2004 | Realizazción de escaleras. |
| 2005 | Se consolida el muro rejuntando las piedras. Se colocan los versos de Santa Bárbara y el nombre de la Ermita. Primera fase de enlosado de piedra. Realización de la estrella de los vientos. Asfaltado del camino hasta el pueblo (Colabora D.P.T. y Exmo. Ayuntamiento. |
| 2006 | Se eliminan las barbacoas ilegales. Mantenimiento del camino antiguo. Segunda fase del enlosado de piedra. |
| 2007 | Realización de baños y fosa séptica. Consolidación del tejado de la Ermita( Colabora el Exmo. Ayuntamiento. Realización de la escalinata en bajada( Colabora el Exmo. Ayuntamiento. |
| 2008 | Se realizan jardineras en torno de la Ermita. |
| 2009 | Tercera fase del enlosado de piedra alrededor de la Ermita. |
| 2010 | Se instalan placas solares. |
| 2011 | Cuarta y última fase del enlosado. |
| 2012 | Se acondiciona el camino hasta el pueblo. Encementado de la cuesta del camino primera fase(Colabora la Comunidad de Montes de Valdealgorfa). |
| 2013 | Plantación de cipreses en el camino. Colabora el AMPA y comunidad de Montes. |
La capilla del Buen Suceso está situada en el lado noroeste de la loma sobre la que se asienta la población. La construcción original se inició a mediados del siglo XVIII, concluyéndose en 1768. Se quemó en 1840, al final de la primera Guerra Carlista, y no se reedificó hasta finales del siglo XIX. La reconstrucción sobre los antiguos cimientos se inició en 1885 y se bendijo y habilitó para el culto en 1893 (en la lámina metálica de la puerta se ve la fecha de 1898).
Se trata de un edificio de una sola nave, cuyo espacio interior está centralizado por una gran cúpula sobre pechinas. A los pies se dispone un amplio pórtico definido por un arco de medio punto en su frente y otro en cada uno de sus laterales.
En la plaza principal (plaza del Sagrado Corazón de Jesús o del Mercado como se le conoce popularmente) se construyó -en los últimos años del siglo XVI y primeros del XVII- la casa palacio de los Puig cuyo titular, en esos momentos, era Antonio Puig. En el siglo XVIII pasó, indirectamente, a ser propiedad del Barón de Andilla, nombre con el que se le conoce en la actualidad.
Se trata de un recio edificio, realizado en piedra sillar. Sus fachadas se estructuran en tres plantas, destacando la bella logia o galería de la fachada que da a la plaza, definida por arcos ligeramente rebajados y moldurados, apoyados sobre esbeltas columnas.Es también interesante el gran alero que corona la otra fachada. Sobre la clave de una de sus puertas laterales se conserva inscrita la fecha de 1597.
Actualmente, casi está acabada su rehabilitación, con la finalidad de reconvertir sus instalaciones en una hospedería que complemente la oferta turística de la localidad.
Esta es una muestra de como según proyecto quedarán las estancias una vez finalizadas
las obras de acondicionamiento.
Muy cerca de la iglesia parroquial se encuentra la espléndida casa consistorial. La construcción actual es fruto de la reedificación, en 1601, de la antigua casa de la Cofradía de San Martín y Santa María Magdalena. La capacidad del patio inferior mermó cuando en 1802 se cedió parte de él para abrir un segundo acceso al templo.
Se realizó en piedra sillar y mampostería. Su fachada principal, de cuarenta y dos palmos de altura, se estructura en tres pisos o plantas. En la superior, se desarrolla una gran galería definida por ventanas en arco de medio punto, unidas por otra línea de impostas a la altura del arranque de los arcos. Esta fachada está coronada por un gran alero de madera, de moderna factura, construido a imagen del original de 1602.
Hasta 1707, fecha en que se derogaron los fueros aragoneses y se publicaron los decretos de nueva planta, Valdealgorfa contó con Jurado Mayor (Alcalde) y jurados (actuales concejales), los cuales componían el tradicional Concejo. Otra de las instituciones típicas de la localidad fue la Junta de Veintena.
En el extremo suroriental, se construyó extramuros, a partir de 1622 y sobre la base de una antigua ermita, el convento de Madres Clarisas o Santa Clara, al que se trasladaron las religiosas el 6 de junio de 1630.
El edificio que hoy se puede ver es de grandes dimensiones y está realizado en cantería y mampostería. La iglesia tiene una sola nave, cubierta con bóveda de cañón, y del antiguo claustro sólo se conserva la parte o cuerpo inferior, cuyos arcos aparecen cegados.
En 1809, inmediatamente después de la toma de Alcañiz por los franceses, lo ocupó un destacamento de soldados de caballería e infantería que, a su partida, lo dejó prácticamente inhabitable. En el siglo XIX (1877) este convento fue profundamente reformado, sobretodo en la parte que afectaba a la iglesia.
La Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora fue construida en 1.703 realizada en mampostería y cantería. Tiene tres naves cubiertas con bóveda de medio cañon con lunetos la central y de aristas las laterales, transepto no destacado en planta y cubierto con una gran cúpula sobre pechinas en su parte central.
La torre destaca por su belleza y decoración; el cuerpo inferior es de planta cuadrada y de cantería, pasando a la planta poligonal y al ladrillo en las subsiguientes. La decoración exuberante, y los efectos plásticos logrados por la utilización del ladrillo la convierten en una obra barroca con marcados ecos mudéjares.
En su interior se pueden observar parte de los retablos de los siglos XVII y XVIII y algunas tallas cono la del Cristo de la Cofradía o la de Santa María Magdalena, que de manera sorprendente sobrevivieron a la Guerra Civil. El órgano también es uno de los pocos ejemplos conservados en la zona, datado igualmente en el siglo XVIII.
La antigua plaza de la iglesia ( y hoy de Pardo Sastrón en honor a D. José, insigne botánico de talla europea e hijo adoptivo de esta localidad ), se encuentra situada en uno de los laterales de la iglesia y no en la puerta principal, según cuenta D. José María Andreu Piquer, párroco natural de Valdealgorfa, pues la primitiva iglesia abría su puerta principal a esta plaza. Recientemente, en 2007, su pavimento ha sido objeto de restauración. En esta plaza se celebra todos los años la gran hoguera organizada por los quintos en honor a San Antón.
Aunque no naciesen en Valdealgorfa, los hermanos Pardo Sastrón están íntimamente ligados a esta población bajoaragonesa, donde ejercieron como farmacéuticos: José Pardo Sastrón (Torrecilla de Alcañiz, 1822 – Valdealgorfa, 1909) fue botánico de reconocimiento internacional y Salvador Pardo Sastrón (Torrecilla de Alcañiz, 1832 – Valdealgorfa, 1887), autor de la magnífica historia local Apuntes históricos de Valdealgorfa, su templo y sus cofradías (1883). Este último da nombre al concurso de relatos cortos que se organiza cada año en la localidad, y cuyo fallo se da a conocer coincidiendo con la fecha del 23 de Abril, Dia de Aragón.
El casco urbano de Valdealgorfa se emplaza sobre el alargado promontorio que divide la confluencia de dos vales. Su núcleo inicial de población se estableció sobre la zona más alta, donde al pie de un murallón rocoso se asentaron los primitivos iberos. El casco urbano se desarrolló extendiéndose por la ladera nordeste, al abrigo de las rocas, y sus calles evolucionaron paralelamente a la zona más alta. Tanto por sus extremos como por su parte central se cerraba con varios portales de los que se hoy se conservan: el portal de Alcañiz, el portal de San Roque, sobre el que se construyó la capilla dedicada a este santo en el siglo XVII, el Cantón de Marco y el del Perche.
El conjunto urbano de Valdealgorfa se ennoblece con las bellas fachadas de numerosas casonas o casas palaciegas. La mayor parte de ellas presentan portada adovelada de sillería y la característica «galería aragonesa» de arcos de medio punto, realizada en muchos casos en ladrillo.
Las pinturas de Val del Charco del Agua Amarga están incluidas en el término municipal de Alcañiz, pero por su propia situación geográfica y por estar en tierras tradicionalmente cultivadas por vecinos de Valdealgorfa han estado siempre vinculadas a esta población bajoaragonesa. Fue precisamente un valdealgorfano -D.Carlos Estevan- quien las descubrió en septiembre de 1913, cuando se dirigía a visitar una de sus propiedades. Hallazgo que sería publicado por el arqueólogo Juan Cabré, calaceitano y buen amigo del descubridor, en su obra El arte rupestre de España (regiones septentrional y oriental) (1915).
En el término municipal de Valdealgorfa se han localizado interesantes yacimientos ibéricos: el del Cabezo del Ariñol, situado en las partida de Las Talayas, con cerámicas típicas ibéricas, restos de sigilatas romanas y algún elemento de bronce y el de las Peñas del Choto en el que se han hallado interesantes restos cerámicos de vasijas globulares, kalathos y pondus o pesas de telar. Los dos aparecen en la Carta Arqueológica de España -TERUEL- con los nombres de Les Talayes y Puig del Soto respectivamente, además del de Las Torrazas, del que hoy no se tiene conocimiento.
Desde el año 1973, Valdealgorfa se surte del agua del río Guadalope. En otros tiempos la existencia de fuentes y manantiales era aprovechada al máximo y de ahí las obras de ingeniería hidráulica que se acometían para aprovecharlas.
En el fondo del Valle y coronado todo el por la torre del sulfuro se encuentran: el pozo de la cadena, un pozo con hermoso brocal de piedra y una fuente a siete metros del nivel del suelo, a la cual se accede por amplia bajada, protegida por cantera natural y muros de sillería, con un frontal de arcos ciegos plagada de fechas y conmemoraciones que nos recuerdan las sucesivas obras y reparaciones que se hacían para mantener y adecuar en su debido estado las fuentes que aprovisionaban de agua a la localidad.
La nevera de Valdealgorfa es una construcción subterránea en el barranco de las Fuentes, por la carretera que se dirige hacia la antigua estación de ferrocarril.
Construida a finales del siglo XVII, la anchura de la bóveda, que se conserva completa y está hecha con argamasa de cal y mampostería, es de 8,4 metros, más o menos lo mismo que mide de altura.
Las nevadas y las bajas temperaturas de los fríos inviernos favorecían el almacenamiento de la nieve y su conservación. El pueblo utilizaba la nevera para la conservación de alimentos. Parar el verano se la utilizaba con fines medicinales, para bajar al fiebre y también se la vendía a los comerciantes de la costa levantina que venían con carros de pescado para vender por los pueblos de la comarca.
A principios de 2007, y dentro del programa de restauración del patrimonio público valdealgorfano, se procedió a la inauguración de esta construcción antaño dedicada a basurero, y hoy accesible y visitable. Las obras que se realizaron en su interior descubrieron en su solera, el antiguo sistema de canalillos destinados al drenaje.
Desde el año 1973, Valdealgorfa se surte del agua del río Guadalope. En otros tiempos la existencia de fuentes y manantiales era aprovechada al máximo y de ahí las obras de ingeniería hidráulica que se acometían para aprovecharlas.
En el fondo del Valle y coronado todo el por la torre del sulfuro se encuentran: el pozo de la cadena, un pozo con hermoso brocal de piedra y una fuente a siete metros del nivel del suelo, a la cual se accede por amplia bajada, protegida por cantera natural y muros de sillería, con un frontal de arcos ciegos plagada de fechas y conmemoraciones que nos recuerdan las sucesivas obras y reparaciones que se hacían para mantener y adecuar en su debido estado las fuentes que aprovisionaban de agua a la localidad.
La Estación de Ferrocarril
La despoblación de gran parte de la provincia de Teruel y el auge del transporte por carretera de mercancías y personas ha hecho que muchas líneas de ferrocarril se hayan desmantelado y este tramo que iba de la estación de la Puebla de Híjar pasando por Alcañiz hasta San Carlos de la Rápita era conocido como el tren de Val de Zafán, realizado en el año 1942, dejó de prestar sus servicios el año 1973.Como recuerdo nos ha dejado una estación en ruinas y un túnel.
El Túnel
De una longitud aproximada de 2,4 Kilómetros, atraviesa la montaña, para que el paso del tren fuese más rápido y seguro. Cuentan que en el equinoccio de primavera un rayo de sol pasa de lado a lado del túnel y lo inunda de luz. La imagen tomada por José Bonfil confirma el hecho.
